Proyecto educativo

La función fundamental de las Escuelas Infantiles de Fundación Caja Madrid es crear un ámbito privilegiado para enriquecer los procesos de construcción de la identidad, de la autonomía personal, del desarrollo de los primeros afectos, de la capacidad de establecer y disfrutar de las relaciones humanas y de la ilusión por los aprendizajes, ofreciendo una intervención educativa ajustada a las necesidades individuales de cada alumn@ y abierta al mundo.

Entendemos nuestra Escuela como un tiempo, el primero en el que los niños tienen sus primeras experiencias en relación con el mundo, y un espacio en el que las vivencias son determinantes en el desarrollo de la persona.

Procuramos crear un lugar para la humanización, siendo uno de los aspectos fundamentales la educación de los sentimientos y los valores.

Nuestro camino como grupo es largo… todos estamos comprometidos en la tarea educativa de forma responsable, y abiertos a seguir innovando y avanzando como profesionales de la educación. 

Aspectos dinamizadores de nuestro proyecto educativo

Para hacer operativos los aspectos principales de nuestro proyecto educativo hemos desarrollado un conjunto de objetivos que dinamicen nuestra acción y sirvan de referencia en el contexto de los objetivos generales de carácter educativo, que enmarcan nuestra acción en el aula, y que vienen desarrollados en nuestro proyecto curricular.

Para enmarcar estos objetivos, proponemos cinco ejes dinamizadores generales:

1.-  Dinamizadores del desarrollo de valores
•    Fomentar en el centro valores como la tolerancia, el respeto a los demás, la justicia, la solidaridad, la igualdad de derechos, el ejercicio de la libertad y de la paz.
•    Favorecer un clima de diálogo, tolerancia y respeto entre todos los miembros de la Comunidad educativa fomentando la información y comunicación.
•    Fomentar la participación, el compromiso y la responsabilidad de toda la comunidad educativa (equipo docente, personal directivo, de servicios, equipo multiprofesional…) con el fin de favorecer la calidad de la enseñanza.
•    Crear una cultura institucional que permita a la comunidad educativa conocer, comprender y valorar progresivamente la existencia de diferentes culturas que se dan en el centro y en el entorno.
•    Adecuar la oferta educativa a las necesidades socio-familiares del alumnado mediante planes y proyectos específicos.*
•    Buscar que nuestros alumnos comiencen a interiorizar y actúen, según su edad, de acuerdo a los valores que sostienen nuestros principios educativos.

2.- Dinamizadores del metodológico
•    Crear, en un contexto emocional y afectivo idóneo, vínculos que proporcionen a los niñ@s un clima de seguridad y confianza.
•    Proporcionar un marco de referencia que permita a los niñ@s expresar sus sentimientos y necesidades libremente, sintiéndose respetados y queridos.
•    Facilitar el establecimiento de líneas metodológicas de acción, homogéneas, coherentes y coordinadas para todos los miembros del equipo docente.
•    Llevar a cabo un seguimiento pormenorizado e individual de nuestros alumnos que permita realizar una labor de detección precoz de dificultades o trastornos mediante técnicas y procedimientos adecuados.
•    Facilitar el proceso de socialización mediante la formación de diferentes agrupamientos que hagan posible la comunicación y la colaboración.
•    Diseñar y organizar  los contenidos y situaciones de aprendizaje, de tal forma que todos los alumnos tengan igualdad de oportunidades.
•    Adecuar las estrategias y los procesos metodológicos, a las características individuales y grupales de nuestros alumnos y a sus necesidades. 

3.- Dinamizadores del desarrollo organizativo
•    Adecuar la oferta educativa y optimizar los recursos humanos, técnicos y materiales del centro para dar respuesta a las necesidades educativas y de desarrollo del alumnado.
•    Apoyar la realización de proyectos o programas de innovación propios.
•    Diseñar y llevar a cabo programas de formación permanente del profesorado a través de grupos de trabajo, seminarios, etc.
•    Potenciar la incorporación de los avances y nuevas tecnologías, integrándolas en la tarea educativa como herramienta didáctica, creando espacios para su uso y proporcionando medios para su desarrollo.
•    Dotar a los centros de óptimos recursos físicos y materiales, que permitan garantizar la calidad  de la actividad docente y de atención a las familias.
•    Garantizar la existencia de servicios de atención al niñ@ y a la familia, que permitan atender adecuadamente las necesidades derivadas de sus procesos educativos.

4.- Dinamizadores de la comunicación
•    Fomentar una actitud de diálogo creando cauces efectivos de comunicación e interacción entre la familia y el centro.
•    Informar a los padres de los  procesos de evolución y desarrollo de sus hijos.
•    Responder profesionalmente a las demandas de las familias, dándoles orientaciones que les permitan contribuir adecuadamente a la educación de sus hijos.
•    Procurar una adecuada información y formación a las familias en temas relacionados con la educación y el crecimiento de sus hijos.

5.- Dinamizadores de la responsabilidad social y medio ambiente
•    Dotar al centro de servicios extraescolares de calidad y alineados con nuestro proyecto pedagógico, para la atención y el cuidado de los niñ@s cuando sus familias así lo necesiten por razones sociales o laborales.
•    Acercar el centro y los niñ@s a la realidad y el entorno más próximo, haciéndoles   sensibles a su medio social, cultural y familiar.
•    Implicar a los miembros de la comunidad educativa, especialmente a los niñ@s, en el respeto, atención, cuidado y colaboración hacia el medio ambiente y los valores que en ello se representan.
•    Establecer cauces de ayuda y colaboración con otros centros y entidades públicas o privadas, para llevar a cabo un adecuado tratamiento de las dificultades detectadas en nuestros alumnos en relación con sus procesos evolutivos y de enseñanza-aprendizaje.
•    Proporcionar al centro cauces y sistemas de colaboración y relación con entidades y organismos dedicados a la atención y ayuda a la familia e infancia en el entorno de lo social.
•    Establecer relaciones con las diferentes instituciones y  organismos próximos para asegurar un nivel de influencia que nos permita ser centros de referencia en nuestro entorno.
•    Facilitar actividades de formación y perfeccionamiento a aquellos que, ajenos a nuestro centro, nos las demanden, sin otra limitación que nuestra propia capacidad de darles respuesta. 

METODOLOGÍA
Principios metodológicos generales de nuestras Escuelas Infantiles

Los principios metodológicos de nuestras Escuelas Infantiles, vienen determinados por el concepto que tenemos de la educación infantil; fruto de la reflexión, del análisis y de la unidad de criterios y trabajo compartido por toda la comunidad escolar.

Nuestro interés es ofrecer una educación de calidad basada en la adquisición de aprendizajes, ricamente influenciados por la transmisión de valores éticos, morales, afectivos, intelectuales y físicos que potencien el desarrollo humano, armónico y positivo de los niñ@s de nuestro centro. Respetando su desarrollo evolutivo natural, sus capacidades, así como sus condiciones físicas, psicológicas, socioeconómicas y culturales.

Partimos de una concepción del aprendizaje como construcción del conocimiento, basado en una concepción constructivista, un proceso activo y participativo, que desde unos objetivos explícitos, abiertos y próximos al niñ@, le lleven a éste al descubrimiento y a la interacción con el medio para convertirse en el verdadero protagonista de su aprendizaje.

El papel del educador es un elemento básico de este proceso, actuamos como guías y mediadores, orientando y canalizando el interés, la acción y la estimulación del aprendizaje de nuestros niños.

Asumiendo escuela y familia el papel que nos corresponde en la apasionante tarea compartida de ayudar a crecer a nuestros niñ@s.

Nuestro interés es propiciar y facilitar el establecimiento de relaciones sociales y afectivas en toda la Comunidad Educativa. Transmitiendo con nuestra actitud, la importancia del respeto y la consideración hacia los demás, valorando la riqueza que nos aporta la diversidad (de sexo, de condición física, de situación económica, de ritmo de aprendizaje, de culturas….).

Promovemos la inquietud y curiosidad de los niñ@s por su propio entorno físico y cultural, facilitando los recursos para conocerlo, comprenderlo y respetarlo. Ayudándole a crear una actitud crítica y constructiva de acuerdo a su realidad, adquiriendo una visión positiva de la vida.  

Nuestros principios metodológicos son una serie de criterios y decisiones que tomamos los docentes respecto a cómo debe estar fundamentado el proceso de enseñanza-aprendizaje.

Criterios metodológicos
Según estos criterios, nuestros principios metodológicos sobre los que se articula el desarrollo de nuestra didáctica son:

Diversidad: implica aprendizajes de habilidades comunicativas, estrategias de relación, convivencia, actitudes de respeto, cooperación y tolerancia, propios de nuestro centro.

Respetar y atender la diversidad comporta esperar respuestas diversas ante propuestas de actividades que en principios parecen homogéneas. No todos los niñ@s responderán igual ante la misma propuesta. Debemos prever, ya en la programación, distintos ritmos, niveles y resultados.

Atender a la  diversidad significa que cada alumno pueda progresar respecto a sus posibilidades iniciales.

Aprendizaje significativo: desde el centro creemos que se deben establecer una relación escuela-vida que promueva actividades y situaciones que fomenten en los niñ@s el análisis, la puesta en práctica y la resolución de los conflictos que le surgen en su vida diaria.

Esta relación de lo que se aprende en la escuela con lo que el niñ@ ya conoce le lleva a reconstruir, ampliar y sistematizar los aprendizajes de uno y otro contexto.

Afectividad: en esta etapa tan importante el niñ@ construye su autoimagen y empieza a establecer sus primeras relaciones interpersonales por lo que creemos fundamental establecer un ambiente seguro, cálido y acogedor que favorezca dichas relaciones y la construcción de una imagen positiva y ajustada de su persona.

Un clima relajado y tranquilo en donde el niñ@ se sienta querido le ayudará a aceptar las dificultades,  a superar las decepciones y el esfuerzo necesario que supone el proceso de aprendizaje para un mejor desarrollo de su persona.

Nuestra intervención educativa debe fundamentarse siempre en una visión positiva del alumno, de sus capacidades y posibilidades y del proceso de enseñanza-aprendizaje, evitando los prejuicios, fomentando la confianza en el éxito y demostrándole al alumno que se cree incondicionalmente en él independientemente de los resultados.

El juego: es importante destacar la importancia del juego como la actividad principal de esta etapa, ya que constituye un medio espontáneo de expresión y aprendizaje en el que interaccionan todos los sentidos y a la vez se ejercitan las habilidades intelectuales, físicas, sociales y éticas ayudando al niño a eliminar tensiones y superar frustraciones llegando a disfrutar de situaciones placenteras.

Enfoque globalizador: el principio de globalización supone que el aprendizaje no se produce por una suma de nuevos contenidos y experiencia sino por la relación que establecen los niñ@s entre lo ya sabido y lo que se pretende que aprendan.  

Nuestras Escuelas Infantiles realizan la enseñanza dentro de experiencias amplias, abordando los temas por su carácter significativo, lo que crea de forma natural una globalización del aprendizaje. 

Individualización y diversidad
Los grupos de alumnos que acuden a nuestras Escuelas Infantiles se componen de niños y niñas con realidades y necesidades diferentes.

Cada uno de ellos tiene sus necesidades afectivas propias, su personalidad, su ambiente familiar y cultural.

Partiendo de las distintas necesidades de los niñ@s, aceptando y respetando las necesidades educativas especiales (NEE), se planifica nuestra acción educativa.

Atender a la diversidad supone además organizar eficientemente los recursos materiales y personales del centro.

Desde esta perspectiva, la intervención educativa no partirá únicamente de la consideración del déficit o diferencia que el niño presenta, sino que intentaremos conocer los factores más importantes del contexto, en los que los educadores puedan incidir para que nuestros alumnos desarrollen todas sus capacidades.